Diario de servicio

Un registro de rendición

Diario — 12 de abril de 2025

Hoy ha sido un día muy completo. Sexo mañanero, primer día de la nueva rutina de aceite en la tripa, y muchos detalles de amor.

Mientras dormía a Zoe pensaba en varias direcciones sobre qué escribir hoy: mi miedo con las expectativas, mi emoción por delegar, y mi caída de la sumisión.

Elaboro.

Siento que algo en mí se ha desbloqueado, y me rompe un poco los esquemas. En mis experiencias previas fui siempre dominante, con Bea, con Belén. Cuando empecé con Lau, también mi tendencia mayoritaria era dominación y en varias ocasiones recuerdo como ella hablaba que le gustaba ser dominada. Y ahora algo se rompió dentro de mi, no me importaría dominar, prefiero ser sometido. Esto me genera miedo por no estar cumpliendo con mi mujer, no darle lo que necesita o pedirle algo que no quiere dar. Me agobia pensar que no está feliz y cómoda con nuestra intimidad. No creo que sea así pero me preocupa igualmente.

Me gusta buscar pequeñas oportunidades de obedecer. Hoy al preparar las maletas pedí ayuda sobre qué juegos llevarme y fui obediente. Es una ayuda a mi indecisión pero también una oportunidad de entregar parte de mi autonomía. Es raro. Obviamente participo de las decisiones importantes, tengo voz y voto, y somos un equipo decidiendo. Y al mismo tiempo como en este ejemplo o en el de que tipo de ropa interior ponerme me gusta no tener capacidad de elegir. Hay más ejemplos donde me dejo llevar y muchos otros donde sería feliz con aún menos autonomía. Un ejemplo de una oportunidad en este espacio donde me arrepentí de como reaccione, fue con la hora de ir a dormir, desde entoces he intentado ser más obediente y pedir permiso cuando no obedezco. Creo que pedir permiso y obedecer son los componentes claves. Al ser un espacio poco sexualizado me genera inseguridades de como lo percibe mi mujer, no quiero agregar extra carga mental. Mientras escribo pienso en cosas como cocinar, deporte, aseo personal, o que se yo que mi mujer quiera y yo le pueda dar. Otro espacio donde tengo este comportamiento es en lo económico, me gusta pedirle permiso para gastar o comprarme algo y al mismo tiempo había sido en darle lo que ella quiere, hasta me excita. El componente pedir permiso es una mitad tan interesante como la mitad de cumplir con lo que espera mi mujer (proactiva o reactivamente). Nunca se si debería hacerlo más.

Hoy mi salida del espacio sumiso ha sido interesante. Para empezar no he tenido un orgasmo, por lo que sigo cachondo y salido. Por otro lado nuestro sexo hoy termino conmigo hablando de mis sentimientos, pensamientos, y fetiches así en barrena y me sentí muy vulnerable. Necesite un momento para terminar de recomponerme. Y luego he estado en una nube todo el día, sintiendo a mi mujer como mi diosa y sintiendo su atención sobre mi con connotaciones de posesión. Ha sido genial.

(Mi primer pensamiento al releerme es negativo. En plan, eres un pesado, te vas a cargar tu relación, relaja las intensidad, intensito, que eres un intensito)

(Mi segunda relectura es menos negativa)