Diario de servicio

Un registro de rendición

Diario — 16 de abril de 2025

Hoy no desayuné coño de Diosa, hoy fue mi postre después de comer. Su coño no tenía mucho sabor, estaba delicioso igualmente.

La experiencia fue increíble. Me pegó y me pisó la polla. Empezó a fantasear con un mulato besando mi culo y follándome. Y tuvo un orgasmo increíble. Luego me dio permiso para follar un poco y terminamos dormidos abrazados.

Sigo sin tener un orgasmo.

Inicialmente cuando empezó a fantasear con un chico tocándome, me imaginé a un chico rubio, de ojos azules, sin barba y joven. Con una buena polla y en forma. Luego se transformó en el mulato, de piel café, pelo corto y rizado, castaño. Pene gordo y largo.

Me imaginaba con el culo en pompa dejándome hacer. Pensaba en el dolor inicial de que algo entre y en el placer posterior. Pensaba en como sería tener un orgasmo sin que te toquen la polla. Solo de ser follado.

En algún momento fantaseaba con la idea de que me estuviera follando alguien a quien no he visto la cara. Que mi mujer le hubiera elegido y lo excitante que sería dar mi cuerpo. Que elija según sus gustos y yo fuera el juguete de ambos.

Luego pensaba lo difícil que sería eso con niños. Que quizás estaríamos separados y de ahí me he ido a mi mujer disfrutando con otro. También a la idea recurrente de mi obligación a servir hombres.

Me explico, alguna vez mis fantasías gay son de servidumbre. Por ejemplo quedar con alguien solo para chuparle la polla y tratarme su semen. Las enlazo con mi mujer e imagino que mis actos gays son dirigidos por ella. Que ella elige con quién quedo y hasta donde llego.

En otras ocasiones soy servicial para el hombre que se va a follar a mi mujer. Chupársela para ponérsela dura. Tragarme el semen. Cuando acabe con mi mujer. Dejarme follar cuando mi amor este cansada.

A veces también fantaseo con una relación sexual pasional. Quizás las menos. A veces veo porno buscando chicos guapos a los que me gustaría besar.

En general siento que mis tendencias homosexuales están reprimidas en un marco de inseguridad social, inexperiencia, e incapacidad. Parte del morbo es que siento que es lo prohibido y por otro lado que es liberador.

Siento que me da vergüenza y miedo. Me apasiona que forme parte de nuestras fantasías y no se cómo gestionarlo.

Hoy parte de la tarde he estado con un dolor de huevos interesante. Es parte de mi entrega y me encanta.