Diario — 28 de abril de 2025
Hoy es mi cumpleaños y ha sido un día estupendo. Mi diosa y yo nos hemos dedicado mucho tiempo y amor.
El día ha empezado con mi mujer recibiendome en casa con un camisón super sexy y cantando el cumpleaños. De ahí hemos ido a follar. El sexo ha sido muy mágico. Me he sentido absolutamente dominado, me ha follado, me hizo comerle el coño, y se corrió frotándose.
Ha decidido mantenerme sin eyacular, voy de camino al mes. El mayor tiempo sin correrme en memoria reciente. Cuando me lo ha dicho me he sentido un poco frustrado, tenía esperanza puesta en que hoy fuera el día y parte de mi regalo. Pero va a tener que esperar y siendo honesto es duro y bonito. Está encontrando mi límite y eso me vuelve loco.
Relacionado, ha empezado a priorizar aún más su placer y llevar el mío a segundo plano. Me hace tan feliz. Hoy me he sentido absolutamente usado, sin que mi placer tuviera cabida. En ese contexto, continuar sin correrme es más que necesario.
Hemos estado hablando de normas, de como tengo que entrenar mi culo y como soy suyo fuera y dentro de las cama. Parece que estamos alineados, escribiré todo en un documento a parte y se lo enseñaré a mi dueña para tener las mismas expectativas.
De ahí nos fuimos a Charco del Palo, a estar desnudos en la playa. Me gusta exhibirme. De manera bastante consciente intenté que todo el mundo me viera desnudo. Sentí que nos observaban y eso siempre me gusta.
Cuando estábamos en la playa, apareció un muchacho con una tremenda tula y eso me hizo tener una conversación super interesante con mi mujer sobre sus experiencias con pollas. Fue maravilloso poder aprender de ella y entender mejor que le gusta y le atrae. Que es un candidato bueno sí en algún momento lo busco para hacerlo con ella. El resumen fue que no es la herramienta lo importante, es la personalidad, el flow, y la autoestima. Que el tamaño importa dentro de unos rangos.
Mi diosa reconoció que aún teniendo una polla perfecta para ella, hay veces que la siente un poco fina. Tener el nivel de confianza para decirlo en voz alta es adorable, y pensar que no soy suficiente es una mezcla de humillante y excitante. Se que mi mujer no me cambiaría por nada, y me gusta saber que una más gordita seria bien si aparece. Es algo que me pone cachondo, comparar mi polla con otros y oír como había otros placeres igual de buenos o mejores. También creo que sería excitante oírle decir cosas como “hoy es de esos días que no siento tu polla” o “me tienes que buscar una polla gordita que me quiero sentir llena”. Aunque no sea exactamente verdad y solo sea una manera de hacerme sentir dominado.
Cuando estaba con Belén esto fue algo que viví. Como no le hacía sentir lo suficientemente llena, compré fundas para el pene para hacer que tuviera más grosor. Yo no me paré nunca a darle demasiada importancia. Era humillante en cierta medida, oír como me decía que no sentía mi polla y que me pusiera una funda. También muy a menudo era un consolador más grande que mi pollas lo que estaba dentro de ella mientras le tocaba el coño, me la chupaba, o lo que fuera para llegar a su orgasmo. Mi autoestima nunca se vio afectada, lo transforme todo en una degradación saludable que me excitaba.
Después de comer he tenido permiso para comerle el coño. Estuvo viendo el porno que había estado compartiendo. Creo que le gustó mucho. Tuvo una orgasmo muy rico. También me chupo un poco la polla y pude meterle la polla un poco, fue muy rico.
Durante nuestra conversación de pollas, me contó que chupar polla es algo que le estímula muy puntualmente, y yo nunca querría que lo hiciera solo por mi. Haciendo incapie en temas ya dichos: es excitante que solo me use para su placer y si esto no se lo da que no lo haga y es algo que puede usar como estrategia de dominación (ser un premio o un castigo).
Ahí mientras follando estaba en mi estado de mayor enajenación del sumiso. Quería explicarle lo de mi fantasía a sumisión extrema pero ni me salían las palabras ni sabría explicarte. Aún no lo sé. Solo se que estaba en un punto de entrega absoluto, me sentí muy cuidado y amado aunque mi miedo al rechazo sigue ahí.
En nuestro sexo de la tarde mi diosa también habló de como le gustaría arruinar mis orgasmos, como le gustaría hacerme sufrir del placer mientras me masturba. Quiero que lo haga. Que me torture mucho y variado. Que me exija entrega en todos los aspectos.
Ya al final del día hubo un poco de roce, aceite, y frotarme como un perro contra su pierna.