Diario — 5 de mayo de 2025
Hoy mis fantasías de sumisión se han hecho aún más realidad. Cuando hemos llegado del viaje y después de comer, en el momento que ha querido mi dueña, hemos subido a follar. Ha tenido dos fases: masturbación y comida de coño.
He conseguido hacer vibrar a mi diosa y darle dos orgasmos maravillosos, uno después del otro. Esa fue su primera decisión, quería varios orgasmos. También decidió que aún no tenía permiso para correrme. Y una vez ella se quedó satisfecha, me dejó follarle un poco y dormimos una siesta.
Sentí que mi sexo fue mediocre y que mi polla no le llenaba mucho o le daba mucho placer. Que lo hacía por darme el gusto un rato. Eso me puso aún más cachondo haciendo más mediocre mi sexo al estar salido.
Más tarde en el día, fue muy adorable conmigo, preocupada por haberme frustrado durante el sexo. He tratado varias veces de decirle que me hizo muy feliz y quiero que siga comportándose así conmigo. Solo quiero ser su juguete sexual y que priorice su placer.
Cuando piensas en lo que te gusta, o lo que crees que te puede gustar, a la idea le falta textura. Solo cuando vives algo ves todos los matices, lo demás es un ejercicio de adivinación. Hay una parte principal, en este caso el deseo de entrega y obediencia que intuyes que te gusta, lo demás es difícil de saber.
En estar últimas semanas he vivido mucho de la textura. Estar arrodillado sirviendo y luego tener dolor en la rodillas. Ser usado como un juguete sexual dando placer y recibir placer sin llegar a culminar. Exponer cada faceta de mi sumisión y sentirme aceptado. Estar cachondo continuadamente y forzarme a obedecer y no eyacular. Obedecer sin necesidad de recibir órdenes, obedecer anticipando le necesidad, obedecer por obedecer sin esperar nada a cambio. Me encanta la idea y me flipa la textura.
Hoy mi diosa me decía que le daba miedo si exigía mucho y atendía poco.
No siento que estemos ahí. Siempre hay límites y se puede llegar a ellos. Sin embargo ahora mismo me siento lejos de ellos. Si esto cambiara, nuestra relación se basa en las comunicación y lo diría. Espero lo mismo de ella.
Como decía en entradas anteriores, creo que aceptaría un nivel más alto de exigencia. Que mi obediencia y entrega tocara más facetas de nuestra rutina, que fueran más presentes. Sin cambiar la dinámica de nosotros como pareja y nuestro trabajo en equipo.
En su nivel de atención, siento que es extraordinario. Cada día hay uno o más momentos donde siento su atención plena, con mayor o menor carga sexual.
Mientras escribo, su comentario me hace pensar que ella está preocupada por una suficiente carga sexual, probablemente que incluya sexo o momentos de alta tensión.
Si hay espacio, lo intentaré hablar con ella porque hay tanta atención y tanto amor y soy tan claramente importante. El objetivo de esta dinámica no es el sexo o la tensión o la sexualización. Es sentirme validado y visto. Es empoderar y que mi mujer salga de construcciones sociales o culturales que no quiera. Es obediencia por la obediencia. Es exigencia y entrega. Es crear un nosotros.
Desatenderme sería cancelar mis necesidades sin tener comunicación. Sería traicionar mi confianza. Ignorar nuestra relación. Comprometer nuestro futuro o felicidad.
No veo a mi diosa dándome poca atención.
No es realista pensar que está dinámica sea igual y constante a partir de ahora. Va a variar y fluctuar como todo en la vida. El ahora, el ayer, y el mañana todo apunta a una situación sólida en nosotros y no me preocupa el cambio .